12.5.09

El teatro mexicano ante la epidemia

Carta Abierta a los Medios:

Quienes firmamos este documento, con respeto queremos expresar lo siguiente:
Los recientes sucesos que han sacudido a nuestro país, nos llevan a poner sobre la mesa un tema que los trabajadores del arte y la cultura queremos señalar una vez más: somos un sector que cotidianamente aporta su trabajo a la cadena económica y productiva de nuestro país. En México, las actividades culturales y artísticas generan un valor agregado del Producto Interno Bruto, que oscila en porcentajes, según investigaciones, entre el 3.27 y el 6.70 (Ernesto Piedras, Cuánto vale la cultura, Conculta-CANIEM-SOGEM-SACM, 2004). Prolongar el cierre de recintos culturales y del espectáculo incide también en esta aportación económica.
Nuestra labor, lejos de las contradicciones de los discursos oficiales o de los partidos políticos, se realiza cotidianamente dentro de las exigencias más altas de calidad y bajo la sombra de una gran desprotección, carecemos de seguridad social y de los más mínimos beneficios de cualquier contratación. Y como todos los demás ciudadanos, cumplimos con nuestras obligaciones fiscales.
Durante las recientes medidas de emergencia, también hemos resultado fuertemente afectados por la contingencia. Y ni el gobierno federal ni el de la ciudad lo han tomado en cuenta. Observamos que ninguno de los dos lo ha mencionado en sus discursos
Así los trabajadores del arte y del espectáculo solicitamos ser considerados dentro del grupo de medidas compensatorias que el Gobierno Federal y el Gobierno del Distrito Federal plantean para otros sectores.
Por ello, nos manifestamos para que, dentro de los marcos estipulados:
1.- Incluyan en las medidas fiscales para estimular o amortizar los impuestos a los profesionales y empresas del ramo.
2.- Se abra el mecanismo para que los artistas y profesionales afectados por el cierre de los teatros y la cancelación de espectáculos y servicios entorno a estas actividades puedan ser subsidiados, o puedan amortizar sus pérdidas.
3.- Que la medida definida como “distanciamiento social por influenza” se flexibilice y no se tome como una regla para restringir el acceso de la población a los espacios teatrales y de espectáculo y no se convierta en un argumento para un posible cierre de locales, o sanciones arbitrarias. Y que, en este sentido, sea retirada en cuanto la autoridad sanitaria lo defina, y sea anunciada con la debida difusión para que el público se entere.
4. Realizar campañas publicitarias para revertir el efecto adverso y para evitar la satanización del espectáculo masivo y en recintos cerrados.
5. Tomar en cuenta que el arte y la cultura son también valiosos medios para contribuir a la educación y promoción de la salud dentro de los programas de diferentes instancias y secretarías gubernamentales.
6. Un programa emergente de promoción de empleo y presentaciones para profesionales de las artes escénicas, los más fuertemente afectados, por parte del Conaculta y la Secretaria de Cultura del D.F.
Para nosotros es fundamental que nuestras autoridades comprendan que lejos de considerar a sus artistas y trabajadores de la cultura como artículos ornamentales, somos una fuente real de valor y que mucho de lo mejor de México ante el mundo se encuentra justamente en este sector. Es de suma importancia que los gobiernos Federal y Local den a la cultura el papel que le corresponde dentro de la economía del país.

1 comentario:

Gonzalo («Darabuc») dijo...

Así me lo comentó también una amiga que trabaja en animación a la lectura. Vivimos demasiado en la cuerda floja.