Tijuana no es una ciudad, es una metáfora urbanizada. Tijuana es el
puente sensible, cartografía simbólica no de dos culturas que se tocan,
sino del temperamento latinoamericano en general, la particularidad de
la vida californiana y la sombra del imperio que evade el aislamiento
identitario. Tijuana está ahí, en ese nudo de calles que atajan el mar y
se repliegan hacia un muro. Tijuana habita desde la óptica fantástica
de sí misma, como la seducción de una puta frente al espejo.
23.4.15
6.4.15
Motivos para dejar el teatro
Motivos para dejar el teatro en casi cualquier de Occidente sobran. La
precariedad laboral, los salarios injustos y esclavistas por hora
trabajada, el desdén de las autoridades, la ausencia de público
genuino, amplio, crítico; la centralización de la oferta y las cúpulas
internas, camarillas que entre unos pocos transitan de la endogamia a la
corrupción a la hora de repartir las precarias subvenciones (muchas
veces, el peor enemigo del teatro es el teatrista hegemónico). En fin, el actor catalán Carlos #Olalla
escribe sobre su derrota, se baja del escenario y nos pone a pensar,
que una actividad artística puede ser un acto de resitencia, sí, pero
también debería ser otra cosa, por ejemplo un empleo medianamente
remunerado.
SE ACABÓ. ME BAJO DEL ESCENARIO. Amo al #teatro
por encima de todo. Por eso la de esta noche en el Alfil ha sido mi
última representación. Hace dos años gané el premio de periodismo
cultural Paco Rabal con un artículo titulado “El teatro es un acto de
resistencia”. En él defendía que hacer e ir al teatro era un acto de
resistencia ante el genocidio de la #cultura
que practica este gobierno. Hoy,harto de trabajar en los escenarios en
condiciones esclavistas, sin cobrar un duro y dependiendo de que amigos o
familiares vengan a verte porque las salas no pueden invertir en
promoción, he entendido que me equivocaba. Seguir trabajando en estas
condiciones es hacerle el juego a un gobierno que criminaliza la
cultura. Nosotros, trabajando sin cobrar, estamos escondiendo la
realidad del sector. Ha sido nuestro trabajo no remunerado durante todo
este tiempo el que ha hecho que muchas salas permanezcan abiertas. Pero
el teatro es una profesión, y como tal debe ser remunerada. El público
no es consciente de la realidad de nuestro sector, con un paro superior
al 90%, una precariedad laboral del 98% y una retribución por hora en
las salas de teatro alternativas que, en el mejor de los casos, no
alcanza los 50 céntimos la hora. Y nosotros, con alfombras rojas o
manteniendo abiertas #salas
alternativas gracias a nuestro trabajo esclavo, estamos contribuyendo a
ello. Por eso, porque amo tanto el teatro, no volveré a subir
profesionalmente a un escenario hasta que bajen el #IVA.
Solo me veréis en funciones benéficas apoyando las causas en las que
creo, pero no a un gobierno que desprecia, persigue y criminaliza la
cultura.
14.3.15
Sí, yo también estaba viendo la película Factotum en youtube sobre una novela de Charles Bukowski
Es asombroso lo torvamente que nos
aferramos a nuestra desdicha, la energía que quemamos para alimentar
nuestra rabia. Es asombroso cómo podemos gruñir como bestias e instantes
después olvidar qué y por qué. No horas así, ni días, meses o años así,
sino décadas. Vidas completamente malgastadas, entregadas a los
rencores y odios más mezquinos. Al final no queda nada que la muerte
pueda llevarse...
13.3.15
2 poemas 2
Me da vértigo el punto muerto…Fragmento del poema Ideario de Francisco M.Ortega Palomares
y la marcha atrás,
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gas-oil.
Me angustia el cruce de miradas,
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo
el paso obligatorio,
las tardes de domingo y hasta la linea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran a sus ideales
sobre los de cualquiera
Me cansa tanto tráfico
y tanto sin sentido
varado frente al mar mientras el mundo gira.
Esos que no hablan pero están
en las tragedias de Eurípides y no dicen palabra pero están
regocijados de ver al hombre tropezar
más de una vez sobre su propio palio están
aunque no hacen ni dicen ni sienten ni derrocan...
en las tragedias de Eurípides y no dicen palabra pero están
regocijados de ver al hombre tropezar
más de una vez sobre su propio palio están
aunque no hacen ni dicen ni sienten ni derrocan...
LEGOM
19.1.15
No volveré a ser joven
No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella queríauno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
28.12.14
Lo mejor del teatro mexicano en 2014
Odio las #listas de fin de año; los mejores #libros, obras de #teatro,
lugares para suicidarse, juguetes sexuales, juguetes sexuales con
baterías incluidas y moteles con espejos. Toda lista me parece producto
de la #impunidad de quien la perpetra. A continuación mi impune propuesta (acá #TopTen) de lo mejor del teatro mexicano imaginario en el 2014. Es ficción, aclaro.
Aquí.
Aquí.
22.12.14
27.9.14
La muerte de Heriberto Yépez y la literatura y el periodismo en Hidalgo, una propuesta
Venía en el
autobús, de camino al coloquio para presentar esta ponencia y leí en twitter
que Heriberto Yépez había muerto (lo cual dicho sea de paso, originó un cambio
total en mi texto, una reescritura). No él como persona, sino como autor, el
propio Yépez se despedía.
Lo anunciaba así
en su blog: Quiero hacer pública una decisión que tomé hace tiempo pero que
ahora quiero comunicar a mis tres o cuatro lectores, y que he venido
comunicando estos días a mis amigos. Este 2014 se cumplen 20 años del inicio de
mi proyecto de escritura que he realizado bajo la firma "Heriberto
Yépez". En estas dos décadas he publicado más de veinte libros y he escrito
algunos más que permanecen inéditos, por una u otra razón. He tomado la
decisión de dar cierre a dicho proyecto de escritura. Se puede decir que la
obra de Heriberto Yépez ha concluido.
A Heriberto Yépez
lo considero un amigo lejano, una influencia cercana, un hombre con el cual he
crecido como autor, más allá de evidentes disensos (su absurda necesidad
psicoanalítica, las afrentas verbales con otros autores de su generación y
algunas polémicas innecesarias o disertaciones sobre temas menores que a él le apasionan),
pero me ha permitido, como a muchos autores de mi generación, en especial a los
que habitamos fuera de la Ciudad de México, entender/debatir la literatura
contemporánea desde una perspectiva moderna: La flexibilidad de los géneros,
erradicar las fronteras entre lo narrativo, lo dramático y lo poético, las
influencias de la poesía visual, el canon clásico transformado en experimento
posmoderno, de los estudios literarios devenidos del punk y del ensayo
científico que transitan de la simple divulgación a convertirse en una indagación
compleja sobre lo humano, hasta la revisión de la cultura popular,
especialmente televisiva o televisada, verificando los signos posibles en la
huella literaria. Y ni hablar de las biografías de escritores, a ratos más un vestigio
en el tiempo/espacio de la ficción, más potente que su propia obra y que dilata
mayores signos de interpretación histórica.
Heriberto Yépez,
la inteligencia original y acaso secreta que vive en Tijuana anuncia su propia
muerte. Su proyecto de escritura ha concluido. Creo que a todos los escritores
nos gustaría cambiar de vida, dejar de escribir, hacernos otros. De este
ensayista y novelista criado en los bajos barrios de la frontera norte conservo
dos
objetos afectivos.
El primero, un libro suyo (A.B.U.R.T.O.) malamente autografiado por él en
encuentro de Jóvenes Creadores del FONCA, en cuyas páginas un grupo de becarios
esnifamos cocaína el día del cierre hasta que una hemorragia en la nariz me
obligara a huir con estrépito a mi habitación. Recuperé ese libro después, amén
de una serie de peripecias y de alguien que encontró la dedicatoria y se
preocupó por devolver el ejemplar a su dueño. El otro objeto, un sobre grande y
plastificado en el cual hice viajar libros, desde Bilbao a Tijuana y de
regreso, de Tijuana a Apan, Hidalgo según mi residencia. Un par de envíos
rechazados y no sé por qué no cambié el sobre, supongo que porque su dirección
ya estaba rotulada y este Frankenstein de los sobres, reconstruido con cinta y
trozos de otros sobres nos indicaba el destinatario. En esa época, para
enviarle correspondencia a Yépez había que consignar la dirección postal de un
taller mecánico que estaba cerca de su casa (o eso decía él).
Le envíe mis
primeros libros – me interesa leer teatro, me decía – pero nunca me hizo un
comentario textual sobre su contenido. Es uno de los pocos, de los últimos
intelectuales que van al teatro, que conocen la escena contemporánea y que les
interesa la dramaturgia al mismo tiempo como género literario, que como
documento de la realidad transformado en asamblea.
Porque al final,
la puesta en escena como elemento simbólico del espacio-tiempo en una sociedad,
no es más que la radiografía de un tema público y su relación con esos
ciudadanos-espectadores que lo juzgan. Por eso el teatro es el arte político
por excelencia y la dramaturgia el género literario más cercano al periodismo.
Eso indica, la relación de teatro documental y su auge en sociedades con poca
libertad de prensa.
Experimentos de
relación de lo teatral/textual con la vida política de una sociedad abundan.
Por ejemplo, el Teatro Abierto y Teatro de la Memoria en Argentina, sobre los
desparecidos políticos de las dictaduras, el Colegio del Cuerpo en Colombia,
espacios de teatro/danza con ex guerrilleros, la Berralus Free Theater de Minsk
sobre la actual dictadura bielorrusa y la escritura y puesta en escena de obras
en lenguas minoritarias – como el euskera o el catalán en la Península Ibérica
– amén
del teatro de
resistencia en las comunidades indígenas de América Latina y el trabajo de
grupos como Lagartijas Tiradas al Sol en México, por citar algún ejemplo más
cercano.
La dramaturgia,
esa disciplina cada vez menos literaria y cada vez más otra cosa (innombrable)
útil y necesaria para llegar a los espectadores está contaminada de periodismo,
de estadísticas, de acontecimientos recientes, de temas que están en la vida
cotidiana. Un teatro moderno se nutre de los acontecimientos consustanciales.
Lo mismo para la literatura.
Y al revés, el
periodismo – no solo el cultural – debe nutrirse de las condiciones
estructurales, de las necesidades creativas y debe respirar la crítica que
provienen de la literatura y diría yo de todas las ates.
En Hidalgo, por
ejemplo, leo un pobre periodismo y una literatura marginal, fincada en pequeñas
islas, que hablan poco o nada de los dilemas locales sin estancarse en el más
elemental naturalismo o en el cuadro de costumbres. Aunque hay notables
excepciones como la del maestro Rivera Flores – autor de La Sosa Nostra – quien
trazó un documento vital para entender, desde una prosa personalísima y una
investigación precisa, el auge y apropiamiento de Gerardo Sosa Castelán, actual
dueño de la UAEH.
Salvo ese tipo de
ejemplos combativos, el periodismo en el estado es de una decadencia brutal. Se
compone de editores que procuran cuidar su pequeña cuota de poder no molestando
al gobernador y a los burócratas de turno. Hay un olor a chayote en todo el
periodismo local, lo mismo desde la cúpula universitaria que desde el crisol
del poder estatal.
Construyendo en
sus medios de comunicación toda clase de lisonjas, muchos de los periodistas de
Hidalgo no son comunicadores, sino extensión del poder central, meros voceros.
Si la literatura necesita investigación sobre sus temas y personajes, el
periodismo más, requiere ahondar en las relaciones de poder y en la estatura
moral de sus protagonistas. Y aquí la investigación se reduce a copiar y pegar
un boletín de prensa, adherir al mentón de un sujeto una grabadora y hacer tres
preguntas de cajón. Pedirle al sujeto que se presente “su nombre y qué función
desempeña en este evento”. Evitar la crítica, convertir el diálogo en un ensayo
general con cámaras y micrófonos.
Hay que ser
miserables o tener una vida francamente deprimente para pensar que eso es hacer
periodismo. Y que los valores de la comunicación humana, ya escrita o
dialogada, se reducen a acatar soberanamente los estatutos del poder por un
sueldo ni siquiera consistente. El periodismo en el estado, al contrario de la
literatura, en muchos casos vital y beligerante a su manera, desfasada y no
canónica, padece de inmovilidad, la misma inmovilidad que tiene al estado en un
momento pre democrático.
Ojalá muchos
editores, reporteros y trabajadores de los medios de comunicación en el estado hicieran
lo de Heriberto Yépez. Aquí hago mi propuesta: Dejar su nombre de escritura, su
proyecto público y buscar con un seudónimo; decir lo que no pueden decir con
sus nombres de pila. Me gustaría ver a esos reporteros y editores que en las
cantinas y en los bares hipsters diseccionan la realidad y conocen a la
perfección la médula de los problemas políticos, sociales y culturales del
estado, exponer desde un seudónimo literario su afrenta, para ir más allá del
copiar-pegar una declaración.
Los que estamos de
este lado, dando la batalla por la libertad de expresión y por el avance
sistemático de la comunicación, los que nos dejamos el hígado en cada postura,
en cada debate, los que firmamos con nuestro nombre público cada columna,
opinión o declaración necesitamos sentirnos menos solos y entender que en
nuestro estado también hay periodistas con dimensión literaria y no solo
burócratas que están detrás de un medio supuestamente privado.
Descanse en paz
Heriberto Yépez, dicho sea de paso.
* Ponencia leída en el Coloquio de literatura y periodismo de Hidalgo. Centro de las Artes. 2014.
25.9.14
8.9.14
Reflexiones de un observador en la Muestra Estatal de Teatro de Tlaxcala 2014
En su obra Distinción, el sociólogo francés Pierre Bourdieu, después de discutir sobre el capital simbólico en la sociedad actual, traza una línea argumentativa en la que establece que aquellos signos (disposiciones) que delatan los orígenes y la trayectoria vital de las personas (y yo agrego, de las sociedades también; y es aquí donde conjeturo sus ideas a favor de las artes escénicas como un proceso civilizatorio más, como un genuino proceso de trabajo colectivo) y éstos signos tan destacados por Bordieu utilizan como vehículos de expresión el cuerpo, la altura, la postura, la manera de andar, el porte, el tono de la voz, el estilo del habla, la sensación de comodidad o de disgusto, en resumen el gesto en sí mismo, para entender o acaso atisbar este capital simbólico habría que observar con detenimiento, según mi juicio, la forma en la que producen ejercicios escénicos, de todo tipo, más allá del ritual de la vida cotidiana. Puesto que estos entes, estos sujetos que forman sociedades y los grupos que se manifiestan a través de ellos para acomodar en su contexto propuestas estéticas que hablan al mismo tiempo de sí mismos y de la expectativa que quieren cumplir, en una suma perenne de reflexiones: el arte de crear arte, de propagarlo y debatirlo.
Así la Muestra Estatal de Teatro de Tlaxcala (METT), es una metáfora suspendida en el tiempo de su sociedad. Es una forma de entender el tiempo y el espacio de una comunidad, en este caso tan heterogénea como el propio estado de Tlaxcala; con sus carencias, con sus virtudes, defectos y posibilidades de acción e interacción.
Tlaxcaltecas, ustedes no organizaron una Muestra Estatal de Teatro, ustedes construyeron una metáfora de Tlaxcala, de su forma de organización civil, de su relación con las instituciones, con la apropiación del espacio público, con las preocupaciones y temas consustanciales a su forma de establecer puentes entre minorías. Y no me refiero solamente a los organizadores, sino al aparato de acción y reacción entre el público, el resto de la comunidad teatral, los técnicos, los funcionarios y los medios de comunicación; ejercicios como éste son, antes que otra cosa, puentes sensibles entre creadores, empresas e instituciones para con un público amplio e indeterminado.
Durante una semana no asistimos a un tropel de obras de teatro, en realidad fuimos testigos del modo en que Tlaxcala y su comunidad escénica se ve y se escucha, se entiende y comprende el contexto. Y cómo se ofrece a los ciudadanos de su estado ese proceso vital.
Por lo tanto, a partir de mi experiencia personal, de lo visto en la METT y de las opiniones escuchadas y derivadas de este ejercicio, propongo ala comunidad en general lo siguiente:
- Mejorar las condiciones de la convocatoria, y pensarla para grupos profesionales. Quizá hacer dos muestras, una para grupos profesionales con aspiraciones de lograr un circuito posterior y otra muestra para escolares y aficionados.
- Luchar por los espacios públicos; por los teatros del estado en definitiva y evitar la tiranía de los técnicos. Situar al teatro Xicohténcatl como el eje de la recuperación, con temporadas para los grupos locales y trabajando también los fines de semana. Inconcebible que el teatro más emblemático del estado permanezca cerrado durante los días del ocio.
- Crear una asociación o confederación de grupos locales profesionales, una AC donde confluyan la mayor parte de los grupos de artes escénicas del estado y puedan presentar proyectos en común para atraer recursos más allá de las instituciones culturales.
- A través del ITC lograr un fondo estatal de gestión de derechos de autor para que los grupos puedan solventar total o parcialmente el coste de los derechos autorales.
- Configurar un inédito y continuo Circuito Estatal de Artes Escénicas dividido en la necesaria direccionalidad de públicos: Teatro para niños y jóvenes y teatro para adultos que incluya propuestas de intervención en espacios alternativos y/o no convencionales. El Circuito puede crecer a diversas instituciones y nutrirse de recursos externos al ITC, además de elaborar convenios con instituciones educativas y empresariales.
- Lograr la obtención, diseño y realización de estructuras técnicas (estructuras lumínicas, auditivas y multimedia) propiedad de la comunidad en su conjunto, que puedan prestarse a los grupos para su itinerancia.
- Lograr la obtención, diseño y realización de estructuras técnicas (estructuras lumínicas, auditivas y multimedia) propiedad de la comunidad en su conjunto, que puedan prestarse a los grupos para su itinerancia.
- Que las obras de la METT provengan de una curaduría previa y que todas las obras a presentar reciban un pago estándar por dicha exhibición de su trabajo.
21.8.14
Poéticas Jóvenes. Segundo Seminario Nacional para la Creación de Espectáculos para Jóvenes _(Pachuca, Hidalgo)
Por segunda ocasión la ciudad de Pachuca, en las fechas
comprendidas entre el 22 de septiembre y el 3 de octubre del 2014, será sede
del Segundo Seminario Nacional de Creación de Espectáculos para Jóvenes,
denominado Poéticas jóvenes y que
tiene como misión fundamental poner en la palestra del arte nacional la
necesidad de examinar, difundir e investigar los contenidos encaminados al
público comprendido entre los 12 y los 29 años – tal y como la ley define a los
jóvenes en México – desde una perspectiva contemporánea, a partir de su
relación con los aspectos del arte escénico.
Con apoyo del Consejo Estatal para Cultura y las Artes y bajo la
iniciativa de la compañía de teatro hidalguense Neurodrama AC se llevará cabo
esta propuesta pedagógica nacional que mediante una convocatoria pública
reunirá a destacados creadores escénicos mexicanos (en todas las áreas del arte
interpretativo; circo, clown, danza, narración oral, teatro y otros géneros de
la escena contemporánea) para examinar el complejo proceso de producción,
escritura, puesta en escena y difusión del trabajo que se realiza para y con
los jóvenes.
Este año el Seminario contará con tres puestas en escena abiertas
al público, dirigidas especialmente a público joven y con la participación como
conductores del seminario los maestros, Maribel Carrasco (dramaturgia), Javier
Rodríguez (producción), Aracelia Guerrero (dirección de escena), Eloy Hernández
(producción) y Enrique Olmos de Ita (dramaturgia y crítica).
La convocatoria solicita a los interesados que mantengan un grupo
escénico en cualquier punto del país, elaborar un proyecto en alguna disciplina
interpretativa dirigido a jóvenes. Y concursar por alguna de las plazas como
estudiante para este Seminario, que cubre todas las necesidades de estancia y
alimentación para los creadores que residan fuera de la ciudad de Pachuca.
Las actividades se llevarán a cabo en el Centro Estatal de las
Artes de Hidalgo en jornadas intensivas de trabajo académico. El costo es
gratuito para los productores y directores de escena seleccionados. El Consejo
Estatal para la Cultura y las Artes ofrecerá una constancia oficial como
reconocimiento a los artistas que cumplan los créditos ofrecidos en el
seminario.
Mayores
informes: lilianacarpio@neurodrama.com
5.8.14
31.7.14
Descargar obras de teatro gratis
Página web del dramaturgo Enrique Olmos de Ita. Descarga gratis obras de teatro para niños, jóvenes y adolescentes. Adaptaciones de clásicos y ensayos y crítica teatral.
Teatro contemporáneo.
Aquí: http://enriqueolmos.com
Teatro contemporáneo.
Aquí: http://enriqueolmos.com
21.7.14
Terminó el Mundial, Argentina subcampeón y cómo odiaba mi abuela a Maradona
Texto publicado originalmente en la revista bilingüe Indias-Indies.
Aquí.
Aquí.
Mi primera palabra fue “gol”. No dije mamá o papá o gato. Dije “gol” en las piernas de mi abuela. Ella me cargaba y veíamos juntos todos los partidos que daban en la televisión. O eso me cuenta mi madre. Y un día comencé a gritar “gooool”. Nací en el año de 1984, lo cual indica que el Mundial de México ’86 lo disfruté (aunque obviamente no lo recuerdo) frente a la vieja tele gris de mi abuela, a quien llamé Mamá Toto (Beatriz Alicia Álvarez-Icaza Camargo, su nombre de pila) hasta su muerte; sabiendo que no era una segunda madre, sino otra madre.
Juntos en su cabaña de los Llanos de Apan, lejos de todo el bullicio, siguiendo cada jugada, debimos de ver decenas de partidos. Otros los escuchábamos en su radio roja de pilas, especialmente cuando ella se trasladaba a la cocina. Era un ritual extraordinario, ya en la cena o en el almuerzo: estar sentados a la mesa, casi en completo silencio, escuchando el futbol en la radio distorsionada. De vez en cuando hacíamos exclamaciones y mi abuela se levantaba, nerviosa como era, para ajustar el volumen del viejo aparato. Un pretexto para no estarse quieta.
Mi abuela amaba el fútbol. Era una de sus devociones. Me gusta pensar que aquel gol mítico de Maradona (“barrilete cósmico, de qué planeta viniste”) contra Inglaterra en el estadio Azteca lo vimos juntos. Y yo me emocioné y ella se desilusionó. No empatizaba con Maradona y después del gol de “la mano de dios” (que ocurrió en ese mismo partido, unos minutos antes) le gustó menos. Es un drogadicto y un tramposo, me decía siempre que yo defendía al Diego. Ella amaba a Pelé, a quien vio jugar en México ’70. Esa dicotomía originaba discusiones exageradas que a mí me hacían mucha gracia.
Como a muchos mexicanos de su generación (los nacidos a principios del siglo pasado) no le gustaban los argentinos. Es curioso cómo para una parte de la sociedad civil mexicana aún ahora se pueden tolerar todos los triunfos latinoamericanos, incluso hispanoamericanos en cualquier competencia, excepto si son argentinos. Hay una envidia muy particular contra lo argentino (los dos polos de este subcontinente, quizá), una relación de antipatía que no he logrado descifrar y que se verifica hasta el paroxismo en el futbol. Y mi abuela representaba con cabalidad esa afrenta casi genética.
Ahora que se acerca una nueva Copa del Mundo recuerdo (aquí sí con nitidez) haber visto la final de Italia ’90 a la par. Mi abuela apoyaba a los alemanes y gritó el gol de Brehme contra la Argentina como si hubiera sido su coterráneo. Ahí comenzaron nuestros piques. Ella del Real Madrid, yo del Barça desde niño. Ella pro Hugo Sánchez, yo con Romario. Ella del América, yo del Pachuca (aunque ella también hinchaba por los tuzos del Pachuca). Ella apoyaba a México en cada mundial o Copa América y yo al contrario (por ser anti nacionalista, pero sobre todo, por llevarle la contraria). Así nos gustaba vivir, así disfrutábamos los partidos de futbol, en una dialéctica constante. Un único enemigo nos unía: Estados Unidos. Solo los gringos nos alineaban en el mismo bando.
Vimos juntos los mundiales de USA ’94 (a ella casi le da un infarto en la serie de penales de México contra Bulgaria) y en Francia ’98 se ilusionó con el “matador” Luis Hernández. En Corea y Japón y en Alemania no teníamos muchas esperanzas pero disfrutamos hasta el último minuto de ese juego contra Argentina en cuartos de final en el cual Maxi Rodríguez hizo un gol exquisito que eliminó a los dirigidos por Ricardo Antonio Lavolpe. Mi abuela decía que no podías enfrentar a los argentinos con un entrenador argentino y se enardecía frente a la televisión, pidiéndole explicaciones.
Así la recuerdo: moviendo los dedos nerviosa implorando al “diablo panzón” para evitar un contraataque del rival o el remate de cabeza en un tiro de esquina del enemigo. Hablando con la tele, discutiendo con los relatores, insultando al colegiado: “árbitro horrible”. No le gustaba el juego de posesión (decía que el Barça le aburría mucho) y se quejaba de “tanto pasesito”. No era una hincha fácil de complacer. Había visto futbol casi desde niña y con el tiempo solo le interesaban los equipos valientes.
En el mundial pasado solo vi un partido a su lado. El juego que México perdió con Uruguay en Rustenburg. Después tuve que volar a Santiago de Chile donde vimos cómo lentamente la selección española se levantó con los honores en aquella final contra Holanda. Recuerdo una llamada posterior vía skype en la cual mi abuela estaba emocionada: “España es campeón, no lo puedo creer”. Para alguien de origen ibérico que había visto a “La roja” siempre perdedora, ese triunfo era un auténtico lujo esperanzador. “El próximo mundial le toca a México”, me dijo.
Creo que no sucederá, por más que mi abuela lo hubiera deseado hasta el infinito. México está muy lejos de ganar una Copa del Mundo. Lo cierto es que será muy difícil ver mi primer mundial sin saber que ella, desde su vista nublada y su oído débil estará en sus territorios gritando por su selección. Es lo terrible de la muerte, nos roba las ganas de ver un mundial solo para cantar los goles de Argentina frente a tu abuela y esperar su acostumbrada diatriba. ¿Qué sentido tiene ahora la Copa del Mundo?
Me gusta pensar que aquel 22 de junio de 1986 vimos juntos el gol del siglo de Diego Armando Maradona y que ella, consciente de que yo no lo recordaría y aficionada como era al buen juego, también aplaudió ese gol, aunque nunca lo aceptara.
16.6.14
Señorita Lisístrata
Ella se llama “Lisistrata de Aristófanes” se dedica a ganar certámenes de belleza, deslumbra al mundo pero lo que realmente nos asombrará de ella es su plan, lo que tiene preparado para nosotros… una huelga de piernas cruzadas.
Horario: Domingos 18:00 horas.
Boletos: Entrada general $180. Adolescentes y adultos.
Boletos: Entrada general $180. Adolescentes y adultos.
Foro Shakespeare.
Más aquí: Señorita Lisístrata.
7.5.14
27.4.14
Taller de Neurodrama en San Luis Potosí (del 28 de abril al 2 de mayo)
Teatro con una base científica es la premisa con la que el dramaturgo, crítico y narrador mexicano Enrique Olmos de Ita realizará su intervención en el Diplomado en Dramaturgia Contemporánea que ofrece el Instituto Potosino de Bellas Artes.
El diplomado está dirigido a dramaturgos, directores, coreógrafos, bailarines, músicos, actores, estudiantes de teatro y público en general; se llevará a cabo del 28 de abril al 28 de junio en tres módulos, en las instalaciones del Centro de Investigación Escénica del IPBA.
Aquí sigue.
El diplomado está dirigido a dramaturgos, directores, coreógrafos, bailarines, músicos, actores, estudiantes de teatro y público en general; se llevará a cabo del 28 de abril al 28 de junio en tres módulos, en las instalaciones del Centro de Investigación Escénica del IPBA.
Aquí sigue.
11.4.14
Vía Tijuana - Inmolación de Enrique Olmos dirección de Ray Garduño
Me encontré este material en la red. Interesante.
25.3.14
Hikikomori 2.0 en Pachuca
Autor y director Enrique Olmos de Ita.
Con Mappy Aidé López, Edna Rodríguez y Alejandra Luna.
¿Sabes lo que es un hikikomori?
Funciones jueves 27 y viernes 28 de marzo y viernes 4 y sábado 5 de abril a las 7pm. Teatro Guillermo Romo de Vívar. Portales de Plaza Juárez.
Pachuca de Soto, Hidalgo.
Donativo $40.ºº Venta de boletos en taquilla.
Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.
Puesta en escena como parte del año de intercambio entre México y Japón
"400 Aniversario de la Misión Hasekura"
www.neurodrama.com
Con Mappy Aidé López, Edna Rodríguez y Alejandra Luna.
¿Sabes lo que es un hikikomori?
Funciones jueves 27 y viernes 28 de marzo y viernes 4 y sábado 5 de abril a las 7pm. Teatro Guillermo Romo de Vívar. Portales de Plaza Juárez.
Pachuca de Soto, Hidalgo.
Donativo $40.ºº Venta de boletos en taquilla.
Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.
Puesta en escena como parte del año de intercambio entre México y Japón
"400 Aniversario de la Misión Hasekura"
www.neurodrama.com
15.3.14
Maya (2001- 2014)
Era una mancha blanca que corría por los Llanos de Apan. Es uno de los recuerdos que tengo de ella, corriendo a toda prisa en la inmensidad del verde.
Saber que Maya era el mejor Gran Maltés (una raza única, extraordinaria) que haya pisado tierra firme, es otro de mis recuerdos, sin duda el más objetivo. Su inteligencia estaba muy por encima de la media y su habilidad para trepar también. Y tenía por costumbre ponerme de buen humor.
Hace no mucho leí el estudio de la psicóloga Andrea Beetz sobre la oxitocina y el cerebro de los perros domésticos. Se hizo evidente una intuición de todos los que hemos convivido con estos bichos extraordinarios, segregamos las mismas sustancias y activamos las mismas regiones del cerebro que cuando nos enamoramos. De algún modo, uno se enamora un poco de ese ser indefenso que nos pide comida y cariño, mueve la cola y enloquece cuando nos ve.
Además, acariciar a nuestros compañeros reduce el estrés, crece el sentimiento de apego y nos ofrece (como me decía una amiga) esa tranquilidad manifiesta de alta intimidad: No nos juzgan, nos aman y no esperan nada a cambio (o muy poco). Es todo lo que nos gustaría que fueran las personas. Cuanta razón.
A Maya y a mi nos gustaba salir a caminar en especial después de la lluvia y regresar exhaustos, ella a beber agua en los múltiples recipientes que tenía al alcance y yo a escribir. Ir hasta el escritorio para poner en pie una obra de teatro, responder correos electrónicos o alimentar algún proyecto. Pasamos largos ratos en silencio, cada quien a lo suyo, examinando el mundo a nuestra manera.
Quizá ella intuía que detrás de algunos personajes y tramas estaba, de un modo inconsciente ella se hacía presente en lo que tecleaba. En muchas de mis obras aparecen perros o gatos (ella era una mezcla de ambos) y no faltan referencias a su raza.
Algunas veces pienso que yo no soy más que el alter ego de los bichos que me ha tocado cuidar y querer. Que me utilizan para expandir sus mensajes, sobre todo en obras de teatro para públicos específicos.
Ella dormía plácidamente (y en los últimos años roncaba, vaya que roncaba) mientras yo escribía o buscaba el rastro de algún roedor o lagartija (se sabe que su raza es la mejor para atrapar ratas y ratoncillos), de un insecto intruso o las migajas del almuerzo, un cacahuate entre las sillas, incluso los sobrantes de frutas y vegetales. Maya tenía una dieta muy equilibrada, desde muy pequeña pidió comer como yo, incluso mejor porque le gustaba el brócoli.
Al vivir lejos o ante la inminencia de los viajes no siempre pudimos estar juntos. Estuve tentado a llevarla conmigo a donde fuera, pero era tan feliz en el campo, con toda la llanura abierta a su merced y los demás perros amigos, esos cómplices suyos que seguramente la envidiaban porque dormía adentro y su familia, nuestra familia, de la que se adueñó enseguida, en especial del cariño de mi abuela a quien cuidó hasta su muerte. De mi hermano Cristofer a quien acompañó en las noches de sueño y vigilia, frustrando el ataque de monstruos imaginarios y de pesadillas. Y de mi madre, a quien hizo abuela hace trece años. A veces ellas dos se mimetizaban, de tan cercanas, de vivir tan a la par, la una para la otra.
Maya siempre que pudo me acompañó fielmente, atenta mirando por la ventana desde el sofá - ella fue testigo de varios que pasaron por esa sala y acaso destructora de más de uno - y en época de frío (en las tardes y noches del altiplano hidalguense, casi siempre) buscaba sitio junto a mi. Si me distraía un poco, me robaba el sitio y se quedaba con mi silla.
Así comprendí que debía encender la chimenea cada vez que Maya estuviera presente, en especial con el paso de los años, pues se hacía más susceptible al frío. Frente al fuego se dormía otro rato o reposaba la cena. Ahí al borde del sofá, lo más cerca del calor, mientras crujían los maderos de los árboles que ella misma había visto desde su privilegiado balcón, que lentamente se convertían en ceniza, como ella ahora, que reposa en una hermosa urna de mármol que aún no me atrevo a mirar de frente.
Gracias por tanto, Maya.
13.3.14
Une entrevista y mi columna (sobre el teatro mexicano y sobre el Centro Cultural del Ferrocarril en Pachuca)
¿Y el Centro Cultural del Ferrocarril?
OPINIÓN | ENRIQUE OLMOS DE ITA | 10 MARZO, 2014 0:02
Aquí.
Teatro mexicano actual: entrevista con Enrique Olmos de Ita
Aquí.
6.3.14
Muere Leopoldo María Panero
Mueren los malditos, es decir, los necesarios. Al parecer ya está confirmada la muerte del poeta Leopoldo María Panero. Este 2014 será terrible para las letras en lengua castellana. Para mí, el poeta español más interesante, más complejo, más ausente de erudición superflua, lleno de temperamentos hasta él inexistentes en nuestro canon, del cual siempre se desmarcó, guiñando el ojo a otras tradiciones. Uno tiene derecho a los héroes intelectuales; Panero lo fue para mí, después de que mi amigo el poeta mexicano Juan Carlos Hidalgo me lo recomendó: "Debes leer poetas malditos, deja el pinche Siglo de Oro ya, chingaaa," (quienes conocemos al Cholo lo escuchamos ahora mismo, con esa voz tan contundente). Leí obsesivamente a Panero desde la adolescencia, incluso lo fui a buscar sin éxito al psiquiatrico donde estaba recluido, antes me dejaron visitar su ex hospital en Mondragón, Guipuzkoa; como todo fan tomé fotos he hice preguntas a los lugareños. ¿Alguna vez vieron pasar a Panero por aquí? En el bar de al lado: ¿Qué le gustaba beber? A las señoras de limpieza: ¿Era amable o altanero? Después propuse hacer una obra de teatro sobre sus textos y especialmente a partir de su biografía como enfermo mental, se llamaría Éramos tan felices, que no pudo llevarse a cabo. Hoy más que nunca repito esta sentencia:
"El error de escribir y el error de vivir
Porque la vida es una mano torpe que se arrastra sobre el verso
La vida es una torpeza y una borrachera
Y vivir es un crimen y un pecado".
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